Material de recolección y protocolos
Material de recolección
Con el fin de recolectar las muestras que permitan evaluar la fauna acuática presente en cada sitio, se han implementado medios materiales y técnicos especializados.
En función del tipo de hábitat prospectado, se utilizan diferentes dispositivos de recolección:
- red de mano,
- red Cvetkov o red freato-biológica,
- red de amplia abertura,
- sonda/bomba Bou-Rouch,
- bomba de superficie
En todos los casos, el tamaño de la malla de las redes y de los tamices de filtración es inferior o igual a 250 micras, lo suficientemente fino para permitir capturar las especies estigobias buscadas.
Protocolos de muestreo
Las modalidades de muestreo son conformes al Protocolo estándar europeo, desarrollado durante el programa PASCALIS y dirigido entre otros por el equipo del LEHNA (cf. MALARD et al., 2002).
¿Se utilizan otros métodos de recolección?
Siempre que las condiciones lo permitan (inmersión en medio subterráneo o casi oscuro, no perturbación previa del medio), en complemento de los métodos de muestreo mencionados anteriormente, es posible proceder a una recolección «a vista» (a simple vista o con lupa) mediante la observación minuciosa de las paredes del sustrato y de todos los soportes de vida (maderas muertas, piedras, etc.) presentes.
Registros de campo y recopilación de datos
Análisis fisicoquímicos
Antes de cada recolección, los parámetros fisicoquímicos de temperatura (T°), acidez (pH), conductividad eléctrica (Ev) se toman in situ (lo más cerca posible de la mitad de la altura de la columna de agua en la medida de lo posible) mediante una sonda multiparamétrica de campo.
Se toma un gran volumen de agua (siempre lo más cerca posible de la mitad de la altura de la columna de agua) de manera a medir, mediante kits de campo, los parámetros de oxígeno disuelto (O 2), amonio (NH 4+), fosfato (PO43-), carbonato de calcio (CaCo3), sulfato (SO42-), nitrato (NO32-) y nitrito (NO2–).
Se reservará una muestra de 1 L de agua y se acondicionará en un frasco (con doble tapón y etiquetado) de manera a poder verificar ulteriormente, si es necesario, las medidas registradas.
Conservación, clasificación y determinación de las muestras
Después de la filtración, el sedimento de recolección se acondiciona en un frasco de capacidad media (200 a 500 ml, con doble tapón y etiquetado), y se fija inmediatamente in situ mediante adición de alcohol al 99,9% en cantidad suficiente (después de dilución) para obtener una solución de conservación al 70% de alcohol como mínimo.
Después de la clasificación bajo lupa binocular, los especímenes se acondicionan por grandes grupos taxonómicos en microtubos de 2 ml diseñados para la conservación prolongada (junta tórica), etiquetados interior-exterior, y llenados en su totalidad con alcohol al 99,9%.
A mitad y al final del muestreo, se envían posteriormente para confirmación/determinación a los expertos taxonomistas asociados al programa de estudio.
Cabe señalar que una vez extraídos de su medio, todos los especímenes deben conservarse en una solución ≥ 70% de alcohol, con el riesgo de ver degradarse sus moléculas de ADN, y comprometer los análisis genéticos (secuenciación) ulteriores.
Registro de datos
Paralelamente al muestreo, se cumplimenta una “Ficha de Recolección” de campo para cada sitio, de manera a consignar inmediatamente, además de los parámetros fisicoquímicos de las aguas medidos, las condiciones de muestreo y las principales características del punto de recolección, así como un registro faunístico y florístico de los alrededores inmediatos.
Esta información recopilada in situ sirve, entre otras cosas, para editar una “Ficha Topo” para cada sitio que agrupa datos de:
- toponimia,
- topografía,
- geolocalización,
- geología-hidrogeología,
- así como datos históricos y patrimoniales,
- y una ilustración fotográfica de los lugares.
Los datos relativos a la identificación de la fauna acuática recolectada se consignan por su parte en una “Ficha de Clasificación y Determinación” que, además de los efectivos contabilizados para cada uno de los grandes taxones identificados, reproduce las imágenes de trabajo bajo la lupa, y atribuye a cada sitio y cada espécimen un código único de conservación.